miércoles, 28 de noviembre de 2012

Alerta magufo: ¡¡Taller de activación de las 12 hebras de ADN!!

Seré sincera: no soy una persona a la que le guste dar su opinión de forma abierta pero dado lo que llegué a ver con mis propios ojos hace unas semanas, creo que es hora de aclarar un par de cosillas.

Veréis, cada sábado por la mañana voy a una asociación juvenil que hay en mi pueblo ya que estoy apuntada en un grupo de teatro en la cual se desarrollan muchas actividades y conciertos. Por otro lado, dan difusión a jornadas o a cursos organizados fuera de la asociación: baile, cursos de idiomas… Y también a talleres un poco más estrafalarios.

Mientras esperaba a que llegara la gente que faltaba para empezar el ensayo, me entretuve echándole un ojo a los carteles que había a mi alrededor, hasta que me topé con el de la imagen que tenéis a continuación.




Sí, como lo veis. Se estaba promocionando un taller de activación de las 12 hebras de DNA”, ni más, ni menos. Me detuve a leer los supuestos beneficios que proporcionaba esta terapia, cada cual más absurdo que el anterior y oscilando entre premisas cargadas de términos científicos casi al azar (autodiagnóstico y auto sanación, limpieza a nivel celular de creencias falsas, juicios y patrones limitantes, incremento de la luz en las células del cuerpo) y otras dignas de una secta (recuperar tu poder visión de la Vida desde la Alegría, conexión permanente con tu Yo iluminado y el Amor y Compasión puras).

Mi reacción fue una mezcla entre asombro, enfado y decepción. Asombrada por el simple hecho de que hubiera un cartel publicitando esta sarta de memeces; y enfadada y decepcionada porque una parte considerable de la población es capaz de creer al pie de la letra, y sin cuestionarlo, todo lo que ésta y otras pseudociencias predican. En ese momento, decidí que había que tomar cartas en el asunto, y eso es lo que voy a hacer.

La red de redes está infestada de blogs, foros, páginas espirituales y de consultas que abordan un tema en común: la reparación del DNA.

El DNA está compuesto por dos hebras que se acoplan formando una hélice, y su misión principal es conservar nuestra información genética: define cómo somos, en esencia. Hasta ahora, solo se sabe que el DNA contiene la información necesaria para producir proteínas y/o enzimas que regularán todos los procesos celulares, pero nada más. Aunque gracias al Proyecto Genoma Humano llevado a cabo en el año 2003, nuestro genoma fue secuenciado, apenas un 2% de nuestro DNA no es un misterio para nosotros; el restante es desconocido y no sabemos con certeza qué papel podría desempeñar, aunque hay estudios que sugieren que este DNA es más importante de lo que pensamos.


Pues bien, una terapia que, sinceramente, me saca de quicio (y que he reseñado antes), es la “Activación del DNA”. Esta pseudociencia afirma que “la Ciencia” (como si fuese un ente místico o algo así) ha demostrado que solamente poseemos 2 hélices de DNA que funcionan al 100%, y que lo demás es “DNA basura” o “chatarra”. También ha sido demostrado por “la Ciencia” (cuánta generalización por favor) que los niños Índigo o Cristal poseen 2 ó 3 hebras funcionales extra y por tanto, como manda la lógica pseudocientífica, traen nuevas capacidades y mayor resistencia a las enfermedades. ¿Qué es eso de los niños Índigo o Cristal? Pues según he podido ver en internet, son supuestos niños que representarían un estado superior de la evolución humana. Quienes defienden esta hipótesis señalan dicha evolución como un avance espiritual, ético y mental, algo que no encaja para nada en la teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin. Por si no fuera poco, también dicen que vienen de la Atlántida; sí, ese continente que se hundió… O eso se rumorea.


La terapia consiste pues en la activación o reprogramación de todas nuestras hebras de DNA; aquí viene lo gordo, y cito textualmente: al realizar esta reprogramación podemos instalar nuevos programas y códigos en áreas específicas que se encuentran en nuestros genes. Al llevar a cabo este procedimiento empezarás a gozar de una mejor salud física, mental y emocional”.

Cabe destacar que esta imagen la saqué de la misma web que explica toda esta terapia milagrosa: en medio de la imagen aparece una hélice superpuesta con otra, que están formadas por “monigotes” a modo de personas; por lo que veo creen que la mejora del funcionamiento de DNA se consigue con el acoplamiento de dos moléculas de DNA de doble cadena (dsDNA); porque 2 son mejor que 1, y claro, cuantas más hebras reseteadas, mejor…


Analicemos detenidamente el cartel, empezando por el título: “Taller de activación de las 12 hebras de DNA”. ¿Por qué solo 12? ¿Solamente necesitamos tener en pleno funcionamiento 12 hebras de DNA –que en realidad serían 6 moléculas de dsDNA – de nuestro total para estar sanos? ¿O es que este taller demuestra que en realidad nuestro genoma está más reducido y que solo poseemos 12 hebras? Pues la respuesta es, según los practicantes y predicadores, que tenemos en total 12 hebras de DNA.

Anda, y yo que creía que el ser humano posee 23 pares de cromosomas. Para los que no lo sepan o no se acuerden, un cromosoma es una molécula de dsDNA condensado; tendrá dos cuando esté dividiéndose. ¿Cómo hemos podido estar tan desubicados en estos tiempos que corren?


Por otra parte, cuando hablan sobre que solo tenemos dos hebras de DNA funcionales de un total de 12, ¿se refieren a las que hay en cada célula o en total? Sea lo que sea, es una idea totalmente absurda porque:

  1. Está más que demostrado que el ser humano posee en todas las células de su cuerpo 46 cromosomas, que equivalen a 46 hélices de DNA de doble cadena (excepto en los espermatozoides y óvulos en cuyo núcleo habitan 23 cromosomas).
  2. Si tomáramos esta premisa como verdadera, muchos genes que codifican proteínas reguladoras, enzimas esenciales, proteínas que interaccionan con otras proteínas, etc. no se expresarían ya que estas moléculas se encuentran codificadas en cromosomas diferentes.
Anteriormente he destacado algunos “beneficios” que reporta este taller milagroso, y creo que son dignos de mención.
  • Eliminación de bloques en el cuerpo emocional, mental y físico.
La pregunta que nos vendrá a la mente en el momento será: ¿Qué bloques? Y, por otro lado: ¿Existe un cuerpo emocional y mental? Pues según el mundillo de la pseudociencia, sí. En realidad, hay varios “cuerpos”: uno astral, otro emocional, otro etérico… Como no teníamos bastante con el nuestro, pues se han inventado un par más, que supuestamente almacenan nuestros sentimientos, emociones, cualidades de nuestro carácter… Entonces, si tenemos varios cuerpos, ¿tendríamos varias mentes? ¿Tendríamos entonces trastornos de doble-triple personalidad? ¿Estos cuerpos serían de reserva si uno de ellos se infesta de células cancerosas que esta terapia NO ha podido curar? Si se atreven a probarlo…
  • Conexión permanente con tu Yo iluminado y el Amor y Compasión puros.
  • Recuperar tu poder Visión de la Vida desde la Alegría.
  • Mayor abundancia, alegría y propósito en tu vida diaria.
  • Atracción de personas y circunstancias que te ayudan a fluir con el Universo en plena Armonía.
Estos últimos cuatro puntos apenas les voy a dedicar párrafos porque van del mismo palo: no te dicen nada, son vacíos y confusos. Se valen de palabras “positivas” como vida, alegría, amor y compasión, mezcladas con esoterismo del todo a 100, para convencer a la gente de que eso es bueno, puro y te va a ayudar en todos tus problemas, tanto físicos como emocionales.
  • Autodiagnóstico y auto sanación.
¡Sería genial que con esta terapia seamos capaces de tener un escáner interno para detectar algún tipo de enfermedad, y que además tú la pudieras curar! Aunque pobres médicos, les va a sentar muy mal saber esto, teniendo encima todo el problema del Hospital La Princesa, los recortes en Sanidad… Ay, qué bonita fantasía que nos ha creado esta premisa, ¿no?
  • Limpieza a nivel celular de creencias falsas, juicios y patrones limitantes.
Suena tan bonito y esperanzador… Todos nuestros prejuicios y falsas creencias serían eliminados desde lo más profundo. Nuestras celulitas serán de lo más puro e inocente, y por ende, nosotros. Pero he aquí un problema: si esto se pudiera realizar, realmente no utilizarías esta terapia porque ya estamos viendo que forma parte de la pseudociencia, así que estamos inmersos en una paradoja lingüística; es decir, si en verdad te limpiaras de falsas creencias, dejarías de creer que estás limpiando tu organismo a nivel celular… Y así sucesivamente en una espiral sin fin.




  • Incremento de la Luz en las células del cuerpo.
¡Con la Iglesia hemos topado! ¡Estamos hablando de un enorme descubrimiento científico! ¡Gracias a esta terapia facilitaremos la labor del investigador que trabaje en citometría o en localización celular, por ejemplo! Por si no lo saben, la citometría consiste en la cuantificación y separación de poblaciones celulares, por medio de anticuerpos (conjugados con proteínas fluorescente o fluorocromos) generados para reconocer una proteína de la célula a estudiar.

Como pueden comprender, mediante este incremento de luz se conseguiría la autoluminiscencia de las células. ¡Nos ahorraríamos una pasta ya que no necesitaríamos ni proteínas fluorescentes ni tanto material costoso! ¡Ya dejarán de despreciarnos porque ya no malgastaremos el dinero en investigación básica!


Pero bueno señores, desmontemos el chiringuito que nos hemos montado porque las células no fluorecen por sí solas (dejémosle esta propiedad a nuestras queridas medusas). ¡Ni que esta terapia fuera a ponerles una lamparita en su citoplasma! No hemos descubierto la panacea, no es tan sencillo como nos lo pintan nuestros colegas, los pseudocientíficos

Ya han podido comprobar que estamos siendo testigos, y a niveles exagerados, de lo que podríamos llamar “la generación de la pseudociencia”. Nos encontramos con una ingente cantidad de terapias, medicinas alternativas… tantas que te las encuentras hasta debajo de las piedras. En este post he querido hacer hincapié (por si no se ha notado antes) en que este tipo de terapias médicas innovadoras y milagrosas traen debajo del brazo propagandas que están repletas de términos científicos o médicos, y que hacen creer a la gente que por ello son terapias efectivas y, claro está, “con fundamento”, como diría Karlos Arguiñano.
 
Desde aquí protesto, e insisto en que hay que poner freno a todas estas campañas porque son un completo disparate; ni siquiera sirven como complemento a la verdadera medicina, como nos quieren hacer creer. También quiero reseñar que además se dedican a decir barbaridades sobre métodos convencionales como pueden ser la quimioterapia, medicamentos y vacunas, afirmando que más que ayudarte con tu enfermedad, te la agrava. Esto va sobretodo para los padres anti-vacunas, que creen que les hacen algún bien a sus niños. Ay, cuánta razón tiene mi madre al decir que cuántos niños han podido morir cuando no había vacunas…


Saludos.


Nota 1: Aunque haya hecho un Copy-Paste, el artículo sigue siendo mío. :P 
Nota 2: Si os ha gustado el artículo y queréis difundirlo, tan solo tenéis que pinchar en este enlace y menearlo.

2 comentarios:

  1. Magnífico blog, de verdad. Encontrado gracias a @Scientia.

    Off topic: Ese fondo de tu blog… cuando yo era pequeño, en la iglesia de mi pueblo (con suelo de madera) la mitad trasera de la iglesia era para las mujeres. Cada una tenía su silla, y se soliían encender esas velas de cera roja (enrolladas en una tabla ecorada y tallada, que en euskera se llama “argizaiola”). ¿Esa foto es de alguna iglesia en la que aún se mantienen esas costumbres?

    Saludos y enhorabuena

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  2. Qué apaña que eres, muy bueno. Desde Albacete saludos.

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